Osuna Huerta explicó que los comerciantes informales fueron notificados con anticipación y se les permitió permanecer hasta el 6 de enero, fecha acordada en mesas de trabajo. Además, destacó que se les ofrecieron espacios con mejores condiciones en el mercado de Casa Blanca, incluyendo servicios sanitarios, lo que —dijo— representa una opción más digna que la venta en la vía pública.

Respecto a los amparos promovidos por algunos grupos de ambulantes, la alcaldesa sostuvo que no emitirá opinión sobre su posible resolución, al considerar que se trata de un derecho legítimo de los afectados. “Son muy libres de hacerlo, es parte de las libertades”, señaló, subrayando que su administración se limita a cumplir con la normatividad y garantizar el orden urbano.
Finalmente, Osuna Huerta descartó pronunciarse sobre las acusaciones de politización del tema por parte de actores opositores, como el PRI. Aseguró que su responsabilidad es con la ciudadanía y que el retiro de ambulantes forma parte de un proceso de reordenamiento que continuará en Villahermosa, con el objetivo de recuperar espacios públicos y ofrecer condiciones adecuadas para el comercio. ■



