Estados Unidos ► Después de casi 50 años, los Yanquis de Nueva York anunciaron este viernes la eliminación de su histórica política que prohibía a los jugadores portar barba o cualquier vello facial más allá del bigote. La decisión fue tomada por el presidente y gerente general del equipo, Hal Steinbrenner, quien explicó que se consultó con jugadores actuales y exmiembros de la franquicia antes de llegar a esta conclusión.
En un comunicado, Steinbrenner detalló que a jugadores y entrenadores se les permitirá de ahora en adelante “tener barbas bien cuidadas”.
La política fue implementada originalmente en 1973 por el entonces propietario George Steinbrenner, quien creía que las barbas y el vello facial no encajaban con la imagen profesional del equipo. Durante décadas, esta regla se convirtió en una tradición emblemática de los Yankees, siendo uno de los pocos equipos de la MLB que mantenía tal prohibición.
“A todos los jugadores, entrenadores y ejecutivos varones se les prohíbe exhibir cualquier tipo de vello facial que no sea el bigote [excepto por motivos religiosos], y el pelo de la cabeza no puede crecer por debajo del cuello”, se leía en un pasaje del manual del jugador del club.
Sin embargo, con el paso del tiempo y los cambios en las normas y percepciones sobre la apariencia personal de los atletas, la directiva del equipo decidió que era hora de modernizar esta política. Hal Steinbrenner destacó que la decisión refleja un enfoque más inclusivo y respetuoso hacia las preferencias individuales de los jugadores.
Los jugadores de los Yanquis han recibido la noticia con entusiasmo, viendo la eliminación de la política como un paso positivo hacia una mayor libertad personal y profesional. Esta medida también se alinea con las tendencias actuales en la MLB, donde cada vez más equipos permiten a sus jugadores expresar su estilo personal sin restricciones estrictas.
Con esta nueva política, los Yanquis buscan no sólo adaptarse a los tiempos modernos, sino también fomentar un ambiente más relajado y acogedor para sus jugadores, permitiéndoles concentrarse más en su rendimiento deportivo que en su apariencia física. ■