Ciudad de México ► La reciente actualización en la política de consumo de datos de la compañía de telecomunicaciones Totalplay ha generado una ola de inconformidades entre sus clientes, quienes denuncian la imposición de un cobro de 110 pesos al exceder el límite de gigabytes contratados. La medida, que se viralizó rápidamente en redes sociales, ha sido calificada por los usuarios como abusiva y contraria a lo que habían acordado originalmente en sus paquetes de Internet.
Diversos clientes han expresado su inconformidad, asegurando que no fueron informados previamente de este cambio en sus contratos. La empresa, propiedad del Grupo Salinas, ha defendido la medida asegurando que forma parte de su «política de uso justo», la cual, según Totalplay, «siempre ha existido y se actualizará para mejorar la calidad y estabilidad de la red».
Sin embargo, consumidores y especialistas en telecomunicaciones argumentan que estas modificaciones afectan directamente a los usuarios que requieren un mayor uso de Internet para actividades como trabajo remoto, educación en línea y entretenimiento digital.
Ante la creciente indignación, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) emitió un comunicado recordando que los proveedores no pueden modificar unilateralmente los contratos de adhesión. Según el subprocurador de Telecomunicaciones, Idris Rodríguez Zapata, aunque algunas actualizaciones podrían considerarse beneficiosas, las empresas deben respetar las condiciones originales del servicio.
Profeco ha programado una reunión con representantes de Totalplay para exigir transparencia en la información proporcionada a los clientes y explorar posibles alternativas para quienes no estén de acuerdo con los nuevos paquetes. Asimismo, la institución ha instado a los usuarios afectados a reportar cualquier incumplimiento contractual a través de sus canales oficiales, incluyendo correo electrónico y redes sociales. ■