Estados Unidos ► María Corina Machado, líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, se reunió este jueves con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca en un encuentro discreto y sin protocolos oficiales, marcado por gestos simbólicos y la tensión política sobre el futuro de Venezuela.
La dirigente ingresó al Ala Oeste a las 12:05 del mediodía por una puerta lateral, sin declaraciones previas a la prensa, mientras cientos de venezolanos se concentraban frente a la Casa Blanca con banderas y pancartas en apoyo a su liderazgo. Vestida de blanco y acompañada únicamente hasta la entrada por su jefa de gabinete, Magali Muria, Machado sostuvo una reunión privada con Trump que se prolongó por más de dos horas y se centró en la transición política tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Machado portaba una de las medallas recibidas tras la concesión del Nobel, enmarcada junto a una placa que reconocía la defensa de la libertad y los valores democráticos del presidente estadounidense en Venezuela. El gesto, descrito por corresponsales como David Alandete de ABC, buscó reforzar la confianza en el papel de Washington en la transición, aunque la Casa Blanca aclaró que la interlocución formal de Estados Unidos se mantiene con el gobierno de transición encabezado por Delcy Rodríguez. La secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, señaló que Trump “tenía ganas de este encuentro” y calificó a Machado como “una voz valiente”, pero reiteró que la postura oficial sigue orientada a garantizar elecciones libres en Venezuela.
Tras la reunión, Machado se dirigió al Capitolio para reunirse con senadores de ambos partidos, entre ellos Dick Durbin, Jeanne Shaheen, Ted Cruz y Chris Murphy, con el objetivo de consolidar apoyos internacionales. Aunque Trump elogió públicamente a Machado como “una mujer muy agradable”, también mantuvo reservas sobre su viabilidad como futura líder del país, insistiendo en que carece de respaldo interno suficiente. Machado, por su parte, declaró que el Nobel es un reconocimiento al pueblo venezolano y expresó su deseo de compartirlo simbólicamente con Trump por su papel en la captura de Maduro, actualmente procesado en Nueva York por narcotráfico. ■



