Ciudad de México ► El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México vivió momentos de tensión la tarde del viernes 19 de diciembre, cuando el piloto de la aerolínea Magnicharters, identificado como Édgar Macías González, se encerró en la cabina de un avión con pasajeros a bordo y se negó a despegar. La protesta, transmitida por él mismo a través del sistema de altavoces, se originó tras ser notificado de su despido momentos antes del vuelo programado hacia Cancún.
En videos difundidos en redes sociales, Macías González explicó a los pasajeros que llevaba casi tres años en la empresa y que nunca había incumplido con sus responsabilidades. Denunció que la aerolínea mantenía sueldos atrasados de más de cinco meses, además de no proporcionar uniformes ni cartas de navegación. También acusó fallas técnicas en la aeronave y criticó la presencia de pilotos extranjeros en rutas nacionales, lo que calificó como una práctica injusta para los trabajadores mexicanos.
“Este avión no sale hasta que nos paguen lo que nos deben”, afirmó el piloto, quien pidió apoyo al sindicato de aviadores y reprochó que muchos trabajadores callen por miedo a ser despedidos. Su discurso, cargado de reclamos laborales, fue escuchado por los pasajeros que permanecían dentro de la aeronave y por otros que grabaron la escena desde la sala de espera.
La situación fue reportada inicialmente como un intento de secuestro, lo que activó un operativo de seguridad en la Terminal 2 del AICM. Elementos de la Secretaría de Marina y de la Agencia Federal de Investigación Civil ingresaron al avión y lograron detener al piloto sin que se registraran heridos. El vuelo fue cancelado y los pasajeros desalojados, mientras la aerolínea no ha emitido hasta ahora un posicionamiento oficial sobre las acusaciones de su exempleado. ■



