Guatemala ► El presidente Bernardo Arévalo de León decretó el domingo por la noche un estado de sitio en todo el país por 30 días, luego de los motines simultáneos en tres cárceles y los ataques armados atribuidos a las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha, que dejaron nueve agentes de la Policía Nacional Civil muertos. La medida, contemplada en la Constitución, otorga facultades extraordinarias al Ejecutivo, como la detención sin orden judicial de sospechosos de terrorismo o sedición, y deberá ser ratificada por el Congreso en un plazo máximo de tres días.
Este lunes, la Policía Nacional Civil rindió homenaje a los agentes asesinados en un acto encabezado por el ministro de Gobernación, Marco Villeda, y el propio mandatario. “Nuestros agentes cumplieron y se van con honor”, expresó Villeda visiblemente afectado. Los nombres de los policías fueron recordados como símbolo de resistencia frente a la violencia que golpea al país. Arévalo declaró además tres días de luto nacional en memoria de las víctimas.
Aunque el Gobierno aseguró que el estado de sitio no busca alterar la rutina de la población, las clases fueron suspendidas en escuelas públicas y privadas, y varias empresas optaron por el trabajo virtual. En mercados y espacios públicos se reportó menor afluencia de personas, reflejo del temor ciudadano tras los hechos violentos. Arévalo insistió en que “los criminales están desesperados porque la estrategia del Gobierno está teniendo éxito” y prometió que no permitirá que la violencia dicte el rumbo del país.
El Congreso de Guatemala deberá decidir en los próximos días si ratifica el decreto gubernativo 01-2026, publicado este lunes en el Diario Oficial. Mientras tanto, diputados de distintas bancadas han fijado posturas divididas: algunos respaldan la medida como necesaria para recuperar el control, mientras otros advierten que debe acompañarse de reformas estructurales en seguridad y justicia. ■


