Ciudad de México ► Mañana, 7 de enero de 2026, se cumplen cuarenta años del fallecimiento de Juan Rulfo (1917-1986), uno de los escritores más influyentes del siglo XX en México y América Latina. Su obra breve pero decisiva, integrada por El llano en llamas y Pedro Páramo, sigue siendo objeto de estudio y celebración en universidades, ferias del libro y espacios culturales, donde se reconoce su capacidad para retratar la soledad, el silencio y la dureza de la vida rural mexicana.
En distintos portales culturales y redes sociales oficiales, instituciones como la Secretaría de Cultura y la UNAM han anunciado actividades conmemorativas que incluyen lecturas colectivas, mesas redondas y exposiciones fotográficas, recordando también la faceta de Rulfo como fotógrafo. La memoria del escritor nacido en Apulco, Jalisco, se enlaza con la vigencia de su estilo, que marcó un parteaguas en la narrativa al introducir un realismo cargado de atmósferas fantasmales y voces múltiples, capaz de dialogar con la tradición oral y con la modernidad literaria.
El aniversario luctuoso llega en un contexto en el que críticos y lectores coinciden en que Rulfo permanece como un referente insustituible. Su novela Pedro Páramo, publicada en 1955, es considerada una de las piezas fundamentales del boom latinoamericano y ha sido traducida a más de treinta idiomas. La densidad poética de su prosa y la construcción de un universo marcado por la muerte y la memoria lo han convertido en un autor de culto, cuya influencia se extiende a escritores como Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa.
En Jalisco, su tierra natal, se prevén homenajes en museos y centros culturales, mientras que en la Ciudad de México se organizarán lecturas públicas en la Biblioteca de México y el Palacio de Bellas Artes. ■



