EL PUNTAL | Mezquindad política ► Columnista: Pablo Cámara

La política, ese noble ejercicio que algunos han convertido en canibalismo simbólico, muestra su faceta más despiadada en aquellos que han probado el poder y, al perderlo, quedan famélicos de influencia. Son estos personajes los que, en su voracidad, no dudan en desgarrar el trabajo de sus sucesores con la esperanza de que, al sembrar el caos, la ciudadanía los reclame de vuelta. La mezquindad política no es otra cosa que la manifestación del egoísmo de aquellos que, al no poder construir, se afanan en destruir.

En Centro, Tabasco, esta dinámica se exhibe con claridad en la ejecución y reciente puesta en marcha de un proyecto integral de infraestructura hidráulica, que contempla la Planta Potabilizadora Carrizal II, el Acueducto Usumacinta y la Plataforma de Captación en el río Carrizal. Con una inversión combinada de casi 1,200 millones de pesos provenientes de la Federación y el municipio, esta obra representa un esfuerzo significativo por atender una necesidad histórica de la población. Sin embargo, quienes en su momento no tuvieron la visión o la voluntad de emprender una acción de esta magnitud ahora buscan deslegitimarla a través de la manipulación y el alarmismo. Amplifican incidentes menores, los transforman en catástrofes y, con una retórica incendiaria, pretenden desvirtuar los avances alcanzados.

La política de la mezquindad se resume en una anécdota que bien podría parecer un cuento:

En un pueblo sediento, dos hombres aspiraban a gobernar. El primero prometió construir un acueducto, pero en su mandato solo levantó discursos y desvió los materiales. El segundo, en cambio, trabajó con tenacidad y logró que el agua fluyera hasta la última casa del pueblo. Pero el primero, incapaz de soportar el éxito ajeno, contrató heraldos que recorrieron la comarca gritando que el agua estaba envenenada. Hubo quienes le creyeron y, en su miedo, derramaron el agua que tanto necesitaban. Al final, el sediento no fue el que careció del líquido, sino aquel que dejó que la ambición lo cegara.

Así ocurre en la política: los verdaderos enemigos del progreso no son quienes cometen errores al intentar avanzar, sino aquellos que, incapaces de construir, se dedican a destruir con la palabra y la mentira. Y mientras la sociedad no aprenda a reconocer a estos depredadores del bien común, el ciclo de la mezquindad continuará repitiéndose. ■

 

Yolanda Osuna asume liderazgo de la AALMAC en Tabasco para fortalecer el federalismo y el desarrollo local
26/03/2025

Villahermosa ► La alcaldesa de Centro, Yolanda Osuna Huerta, asumió este martes la presidencia de