Estados Unidos ► La cadena sureña Cracker Barrel presentó el 19 de agosto su nueva campaña “All the More” y, con ella, un logotipo minimalista que eliminaba al icónico “Uncle Herschel” recostado sobre un barril y su leyenda “Old Country Store”. En lugar del emblema tradicional —un anciano junto a un tonel— debutó solo la tipografía marrón y ocre, un cambio que desató un rechazo masivo entre su clientela conservadora y simpatizantes del movimiento MAGA.
En cuestión de días, las acciones de Cracker Barrel cayeron cerca de un 7 % en Wall Street; el malestar escaló cuando Donald Trump, a través de su red Truth Social, pidió públicamente “volver al antiguo logo, admitir el error basándose en la respuesta de los clientes y gestionar la empresa mejor que nunca”. A esas críticas se sumó Donald Trump Jr. y numerosos usuarios en X, donde se acusó al nuevo diseño de un guiño al “woke”.
Bajo la atención de la Casa Blanca —la vocera Karoline Leavitt resaltó el martes la intervención presidencial en un tuit—, la compañía anunció horas después que retiraría el logotipo renovado y recuperaría su “Old Timer” de inmediato. En un comunicado, agradeció “a nuestros invitados por compartir sus voces y amor por Cracker Barrel” y prometió mantener intactos sus símbolos: los porches con mecedoras, chimeneas, objetos vintage y al propio Uncle Herschel en señalizaciones y menús.
Fundada en 1969 en Tennessee y con más de 600 locales en EE. UU., Cracker Barrel es famosa por evocar la América rural con decoración rústica y hospitalidad campestre. Con 70,000 empleados, su modelo de negocio se apoya en los valores tradicionales que ahora, más que nunca, reivindican tras el revés del rediseño.
La cadena asegura que la breve incursión del logo minimalista reafirma su compromiso de “servir buena comida, dar cálidas bienvenidas y ofrecer una experiencia familiar”. Tras el anuncio de reversión, sus títulos repuntaron un 5 % en la bolsa, y la polémica deja una lección clara: en el competitivo mundo del branding, no basta con innovar, hay que escuchar primero a quienes hacen fuerte tu marca. ■