Ciudad de México ► La presidenta Claudia Sheinbaum intervino brevemente este martes para exhortar a la “serenidad y paciencia” tras la ruptura entre la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, y un grupo de legisladores locales de Morena que se negaron a respaldar una iniciativa de deuda por mil millones de pesos. La mandataria evitó emitir juicios sobre el fondo del conflicto y, en cambio, lanzó un llamado conciliador: “serenidad y paciencia, paz y amor a todos”.
El desencuentro se volvió público cuando 10 de los 16 diputados de Morena en el Congreso campechano decidieron no apoyar la propuesta de Sansores, que según los inconformes fue impuesta sin diálogo ni análisis legislativo suficiente; los legisladores denunciaron además presuntas prácticas de persecución política por parte de la gobernadora, lo que profundizó la crisis interna del partido en la entidad.
La disputa se centró en la intención del gobierno estatal de contratar un crédito por 1,000 millones de pesos para enfrentar recortes presupuestales, una medida que, según los diputados disidentes, fue presentada como decisión tomada y sin la discusión parlamentaria requerida. El presidente del Congreso local, el morenista José Antonio Jiménez, expresó en redes que “lo impuesto se rompe, lo amado permanece”, y advirtió sobre el uso de la fuerza como vía política.
En su mensaje, Sheinbaum también hizo un llamado implícito a moderar la confrontación pública y a privilegiar los canales institucionales para resolver diferencias internas, y pidió a los actores políticos evitar la escalada en plataformas digitales que, dijo, distorsionan el debate. La recomendación de “dejar de hacer política por redes” ha sido recurrente en el discurso presidencial ante conflictos similares. ■



