Ciudad de México ► La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la suspensión temporal de la iniciativa de reforma a la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), subrayando que esta no perjudicará a los trabajadores, especialmente a los maestros, y destacando la necesidad de resolver las dudas generadas por su redacción.
Durante su conferencia de prensa, Sheinbaum explicó que la reforma propone que únicamente los trabajadores de confianza con altos ingresos aporten un mayor porcentaje al sistema de salud del ISSSTE. La medida busca fortalecer la atención médica sin afectar los derechos laborales ni las pensiones del resto de los empleados. “Los maestros y maestras no tendrán ningún descuento adicional al establecido en la ley actual”, aseguró.
La presidenta aclaró que parte del problema radica en la falta de precisión en la redacción de la propuesta, lo que generó inquietud entre los docentes. Por ello, subrayó que la reforma no avanzará hasta que quede completamente claro quiénes serían los impactados y cuáles serían los beneficios directos para los trabajadores.
El anuncio de esta iniciativa provocó manifestaciones por parte de maestros afiliados tanto al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) como a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes temen que la reforma incumpla las promesas del expresidente López Obrador de no afectar sus salarios. Sheinbaum se comprometió a trabajar directamente con los sectores inconformes para resolver sus preocupaciones y garantizar una comunicación efectiva.
Otro componente clave de la iniciativa es la disminución de deudas hipotecarias para beneficiarios del Fondo de la Vivienda del ISSSTE (FOVISSSTE). Sheinbaum destacó que la medida busca replicar los esfuerzos del Infonavit, otorgando condonaciones y reducciones a trabajadores que enfrentan pagos excesivos o deudas impagables. Esto incluye un plan para construir 500,000 nuevas viviendas y facilitar la regularización de propiedades.
De implementarse, la reforma podría generar ingresos adicionales de 11,000 millones de pesos para el ISSSTE, provenientes de cuotas de trabajadores de confianza y aportaciones estatales. Los recursos fortalecerían los servicios de salud, cuya demanda ha crecido significativamente en los últimos años, según se señala en la propuesta.
Sheinbaum concluyó su intervención reiterando que el propósito es garantizar transparencia, justicia laboral y un fortalecimiento de los servicios de salud y vivienda. La mandataria enfatizó su disposición al diálogo y afirmó que no se impondrá ninguna medida sin antes lograr el consenso de los trabajadores afectados. ■