Ciudad de México ► La organización civil El Poder del Consumidor publicó un comunicado en el que alerta sobre estrategias de la industria alcoholera para atraer a mujeres mediante el llamado “pink drinking”, campañas que combinan mensajes de empoderamiento, bienestar y productos con diseño y sabores dirigidos al público femenino. Según la agrupación, en casi 10 años la industria habría sumado 6.5 millones de nuevas consumidoras en México, un incremento que, advierten, se traduce en mayor exposición a enfermedades asociadas al alcohol como cáncer de mama, daño hepático y problemas cardiovasculares.
Especialistas citados por medios señalan que la reducción de la brecha de género en el consumo de alcohol no es casual: responde a tácticas de mercadotecnia segmentada, promociones en redes sociales y productos con bajo contenido alcohólico aparente que facilitan la normalización del consumo entre mujeres jóvenes. La evidencia científica que cita El Poder del Consumidor subraya que las mujeres presentan mayor susceptibilidad biológica a los efectos del alcohol por diferencias en metabolismo y composición corporal, lo que implica que cantidades iguales de alcohol generan mayor daño en mujeres que en hombres. Organizaciones de salud pública piden medidas regulatorias que incluyan restricciones a la publicidad dirigida por género y etiquetado claro sobre riesgos.
La alerta ha tenido eco en medios nacionales y plataformas informativas, que reproducen el llamado a políticas públicas más estrictas y campañas de prevención focalizadas. Voces académicas y de salud pública recomiendan campañas de información pública, controles sobre la publicidad en redes sociales y límites a promociones que sexualicen o trivialicen el consumo; además, proponen monitorear el impacto de productos “rosados” o con empaques y mensajes dirigidos a mujeres. El Poder del Consumidor anunció que continuará difundiendo datos y propondrá lineamientos para que autoridades sanitarias y legislativas actúen frente a lo que consideran una estrategia comercial con consecuencias para la salud pública.
En el terreno de la respuesta institucional, hasta ahora no se han anunciado medidas federales específicas derivadas del informe, pero la discusión pública abre la posibilidad de iniciativas locales y nacionales para regular la publicidad de bebidas alcohólicas y proteger grupos vulnerables. Mientras tanto, organizaciones civiles llaman a la ciudadanía a informarse sobre los riesgos y a exigir transparencia en la mercadotecnia del sector; expertos insisten en que la prevención y la regulación son claves para evitar que campañas comerciales incrementen daños evitables en la población femenina. ■


