Ciudad de México ► En medio de una disputa fiscal sin precedentes, el empresario Ricardo Salinas Pliego publicó una imagen en redes sociales que ha encendido el debate público: aparece en una oficina, vestido de traje, portando una gorra con el lema “MAGA” y sosteniendo una pistola dorada. El mensaje que acompaña la fotografía en X (antes Twitter) es una arenga contra el “#CartelDeTabasco” y una promesa de seguir dando la “batalla cultural por un mejor México”. La publicación ocurre justo cuando vence el plazo oficial para que Grupo Salinas liquide una deuda de 51 mil millones de pesos con el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

El SAT notificó formalmente al empresario el pasado 16 de enero, otorgándole cinco días hábiles para saldar el adeudo, que incluye recargos acumulados por Impuesto sobre la Renta (ISR) y otros conceptos fiscales. Aunque se ofreció un descuento de hasta 39% si el pago se realizaba voluntariamente, Salinas Pliego optó por una estrategia de confrontación: presentó una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), alegando persecución política por parte del Estado mexicano. La presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado públicamente esa narrativa, asegurando que “no hay persecución, hay legalidad”.
La imagen del magnate armado ha sido interpretada por algunos como una provocación simbólica frente a la posibilidad de un embargo masivo, que podría afectar activos de Elektra, Banco Azteca y otras empresas del conglomerado. En redes sociales, usuarios cuestionan si el gesto representa una postura política alineada con sectores ultraconservadores, o una estrategia de presión mediática. En respuesta a una usuaria que preguntó si el embargo se concretaría, Salinas Pliego escribió: “Veremos si se animan… ¿usted qué apuesta?”, dejando entrever que el desenlace aún está en juego. ■


