Estados Unidos ► Investigadores de la Universidad de Cornell han desarrollado un nuevo edulcorante saludable basado en la tagatosa, que promete revolucionar la forma en que endulzamos los alimentos al ofrecer dulzor similar al azúcar, pero con beneficios para la salud intestinal y sin los efectos negativos de los sustitutos artificiales.
El hallazgo, publicado en Cell Reports Physical Science, fue liderado por la química Alisa E. Cato y su equipo, quienes lograron diseñar una molécula inspirada en la D-tagatosa, un azúcar natural presente en frutas y lácteos. A diferencia de otros edulcorantes como el aspartame o la sucralosa, este nuevo compuesto mantiene un sabor más cercano al azúcar, es no cariogénico, posee un índice glucémico bajo y muestra propiedades prebióticas que podrían favorecer el equilibrio de la microbiota intestinal.
Los investigadores destacan que el compuesto es más estable térmicamente, lo que permite su uso en repostería y cocción, además de reducir el impacto calórico al no ser metabolizado como el azúcar convencional. Entre sus beneficios potenciales se incluyen la prevención de caries, la mejora de la flora intestinal y la posibilidad de emplearse en suplementos clínicos para pacientes con síndrome metabólico o enfermedades inflamatorias intestinales.
Aunque los resultados son prometedores, el proyecto aún se encuentra en fase preclínica. La Universidad de Cornell ya solicitó patentes y trabaja en colaboración con empresas del sector alimentario para escalar la producción. El siguiente paso será realizar ensayos de seguridad alimentaria y pruebas clínicas a gran escala, antes de que organismos como la FDA o la EFSA autoricen su comercialización. De confirmarse su eficacia, este edulcorante podría convertirse en una alternativa clave frente a la crisis global de obesidad y diabetes, ofreciendo una opción más consciente y funcional para la alimentación del futuro. ■



