Estados Unidos ► En una serie de publicaciones realizadas en su red social Truth Social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se autodenominó “presidente interino de Venezuela” y respaldó públicamente la idea de que el secretario de Estado, Marco Rubio, asuma el liderazgo de Cuba. Las declaraciones se dan en medio de una creciente tensión diplomática tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, y han generado reacciones inmediatas desde Caracas y La Habana.
Trump también reiteró su interés en adquirir Groenlandia, retomando una propuesta que ya había generado controversia en su primer mandato. Argumentó que la isla danesa representa un punto estratégico para la seguridad nacional de Estados Unidos. En paralelo, lanzó advertencias sobre una posible intervención en Irán, citando presuntas amenazas nucleares y vínculos con grupos extremistas. Aunque no se han confirmado acciones militares, el tono de sus mensajes ha encendido las alarmas en la comunidad internacional.
Además de Venezuela, Cuba, Irán y Groenlandia, Trump ha mencionado en sus discursos recientes a Colombia y México como parte de una estrategia hemisférica más amplia. En el caso de Cuba, advirtió que la isla dejará de recibir “petróleo ni dinero” de Venezuela, y sugirió que La Habana debería negociar con Washington “antes de que sea demasiado tarde”. En cuanto a Colombia, se ha especulado sobre un posible endurecimiento de la política antidrogas, aunque no se han emitido declaraciones oficiales al respecto.
Las publicaciones han sido interpretadas por analistas como una escalada retórica que busca consolidar una postura de fuerza en la política exterior estadounidense. Mientras tanto, líderes latinoamericanos han expresado preocupación por la falta de claridad en los objetivos de Washington y por el impacto que estas declaraciones puedan tener en la estabilidad regional. La Casa Blanca no ha emitido comunicados formales sobre las intenciones de Trump, pero fuentes cercanas al Departamento de Estado señalan que se trata de una “reconfiguración estratégica” del papel de Estados Unidos en América Latina. 254



