Chiapas ► Un amplio despliegue de fuerzas federales y estatales irrumpió el fin de semana en las comandancias municipales de Cintalapa, Ocozocoautla y Jiquipilas, donde fueron detenidos 157 policías para ser trasladados a Tuxtla Gutiérrez. El operativo, encabezado por la Guardia Nacional, el Ejército, la Fiscalía General del Estado y la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal, incluyó patrullajes terrestres y sobrevuelos desde las primeras horas del sábado.
Aunque hasta ahora no existe un comunicado oficial que detalle los motivos de la intervención, medios locales reportaron que los agentes serán sometidos a exámenes de control de confianza. Sin embargo, otras versiones apuntan a que las detenciones se relacionan con presuntos vínculos de los uniformados con la delincuencia organizada. En Jiquipilas, por ejemplo, se aseguró al director de la corporación, Carlos Alberto “N”, junto con 31 policías y un oficial de vialidad, además de teléfonos celulares y bolsas con marihuana.
Familiares de los agentes denunciaron que el procedimiento se realizó de manera coercitiva, pues los policías fueron obligados a subir a vehículos oficiales sin previo aviso y sin posibilidad de comunicarse con abogados. La falta de información oficial ha generado incertidumbre en las comunidades, donde las corporaciones municipales quedaron prácticamente desmanteladas tras el operativo.
Este despliegue ocurre menos de un mes después de que 500 policías estatales y municipales fueran detenidos en Chiapas por delitos como corrupción, extorsión y nexos con grupos criminales. La Secretaría de Seguridad estatal aseguró entonces que esas acciones formaban parte de una estrategia integral para recuperar la confianza ciudadana y garantizar que quienes portan el uniforme actúen bajo principios de legalidad y honestidad. ■



