Ciudad de México ► Esta mañana de jueves, integrantes identificados como presuntos miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se concentraron en el Zócalo y avanzaron hacia las inmediaciones de Palacio Nacional, donde intentaron derribar las vallas metálicas que protegen el edificio, en una acción que generó enfrentamientos verbales y físicos con elementos de seguridad capitalina.
Testigos y reportes periodísticos señalaron que la movilización comenzó desde horas tempranas como parte de un paro nacional de 48 horas convocado por la CNTE para exigir, entre otras demandas, la abrogación de la Ley del ISSSTE y la revisión de la reforma educativa, por lo que los contingentes se dirigieron a Palacio Nacional con la intención de solicitar un diálogo directo con la presidenta Claudia Sheinbaum. Al llegar al perímetro, algunos manifestantes golpearon y empujaron las vallas metálicas sobre calles como Correo Mayor y Moneda en intentos por abrir paso hacia el inmueble, sin lograr su objetivo inmediato.
Autoridades de la Secretaría de Seguridad Ciudadana implementaron un despliegue con escudos y equipo antidisturbios para impedir la entrada al recinto; fuentes periodísticas reportaron el uso de polvo de extintor y gas lacrimógeno en acciones de contención y dispersión, aunque los enfrentamientos se describieron como breves y localizados en los accesos al primer cuadro capitalino. En distintos reportes audiovisuales difundidos en redes sociales se observan empujones entre manifestantes y uniformados, así como intentos por doblar las vallas con barras metálicas.
Desde Palacio Nacional, el gobierno federal y voceros oficiales han mantenido una postura de resguardo del inmueble, argumentando la colocación de las barreras como medida preventiva ante posibles actos de violencia durante las manifestaciones; en paralelo, la CNTE ha insistido en la necesidad de ser recibida para avanzar en negociaciones sobre sus demandas laborales y de pensiones. Voces de dirección dentro de la CNTE consultadas por la prensa señalaron que la presión en las calles busca visibilizar incumplimientos en compromisos previos, sin que hasta el cierre de esta nota se confirmara una interlocución formal entre la dirigencia y la Presidencia.
Hasta el momento no hay reportes oficiales de lesionados graves ni detenciones masivas vinculadas directamente a los intentos de derribar las vallas; las autoridades capitalinas han señalado que continuarán con el dispositivo de seguridad mientras duren las protestas y que cualquier acción que vulnere el orden será atendida conforme a la ley. La CNTE, por su parte, mantiene la convocatoria para las próximas 48 horas y advertencias de nuevas movilizaciones si no se abre una mesa de diálogo con instancias federales y responsables de las instituciones señaladas en sus demandas. ■



