Por: Javier Pineda, artista plástico y promotor cultural
Villahermosa ► La Navidad, una celebración que se remonta a siglos atrás, ha sido moldeada por la cultura occidental europea, imponiendo su visión de la fiesta a través de imágenes y símbolos que no siempre reflejan la diversidad cultural y geográfica de otras regiones. Sin embargo, en Tabasco, una oportunidad única se presenta para crear una identidad navideña propia, fusionando las raíces culturales y la riqueza natural de la región.
La tradición navideña europea nos ha legado imágenes como la de Jesucristo como un hombre blanco de ojos azules y elementos decorativos como el pino, la nieve, el reno, el enebro y las coronas navideñas por mencionar algunas, inclusive la fecha en que celebramos la Navidad fue propuesta por Europa. Sin embargo, en Tabasco, podemos crear una nueva narrativa visual que refleje nuestra identidad y conexión con la naturaleza.
La cultura está en constante movimiento, y es momento de actualizar nuestra celebración navideña para que sea acorde a nuestro momento histórico. Para lograr esto, podemos incorporar elementos de la flora y fauna de Tabasco, como la iguana, el mono aullador o el macuilís, algunos personajes típicos, etcétera, en nuestros decorados navideños. La creatividad puede llevarnos a diseñar árboles de Navidad con forma de ceiba, o coronas hechas de flores de plátano, entre muchas otras alternativas. Aquí el límite es la imaginación
La propuesta de la ‘tabasqueñización’ de la Navidad no solo busca crear una identidad propia, sino también convertirse en un atractivo turístico que atraiga visitantes nacionales e internacionales. La temporada navideña coincide con la época más fresca del año en Tabasco, lo que la convierte en una oportunidad ideal para que los turistas disfruten de los sitios turísticos de la región sin el calor agobiante.
Como dice Cardoza y Aragón, «la tradición es una fuente de creación» de la cual abrevamos para renovarnos y renovarla. Es hora de tomar los elementos tradicionales de la Navidad y fusionarlos con nuestra riqueza cultural y natural para crear una celebración única y auténtica.
La ‘tabasqueñización’ de la Navidad puede convertirse en un movimiento cultural que nos permita:
- Reivindicar nuestra identidad cultural y regional.
- Promover el turismo sostenible y responsable.
- Fomentar la creatividad y la innovación en la decoración y el arte navideños.
- Crear una experiencia navideña inolvidable para los visitantes.
En este sentido, la ‘tabasqueñización’ de la Navidad no es solo una propuesta decorativa, sino una invitación a reflexionar sobre nuestra identidad cultural y a crear una celebración que nos represente y nos una como comunidad.
Cabe aclarar que por ‘tabasqueñización’ de la Navidad debe entenderse agregar elementos de nuestro contexto ecológico, social e histórico, a los ya existentes en esta celebración. ■



