Estados Unidos ► El presidente Donald Trump negó este lunes ser “un dictador” al defender la orden de enviar a la Guardia Nacional a patrullar las calles de Washington y amenazar con replicar la medida en Chicago, en un nuevo choque con autoridades demócratas locales.
Durante una ceremonia en el Despacho Oval en la que firmó cuatro órdenes ejecutivas, Trump sostuvo que su estrategia responde a “la violencia y el abandono” de estas ciudades, y se describió a sí mismo como “un hombre con gran sentido común y una persona inteligente” frente a quienes lo acusan de abusar del poder. “Cuando tengo a un tipo como JB Pritzker criticándonos antes de que lleguemos, digo: ‘La siguiente debería ser Chicago’. Como saben, Chicago es un campo de muerte en este momento y no lo reconocen”, afirmó el presidente en alusión al gobernador de Illinois.
El despliegue en la capital —que inició a principios de agosto bajo el nombre de D.C. Safe and Beautiful Task Force con unos 800 efectivos— ha generado protestas de la alcaldesa Muriel Bowser y del concejo municipal, que insisten en que la seguridad debe permanecer bajo jurisdicción local. Recientes reportes señalan que algunas unidades de la Guardia Nacional ya portan armas de fuego, intensificando así la tensión entre la Casa Blanca y el gobierno de la ciudad.
Trump se quejó de que “en lugar de recibir elogios” aplaudiendo sus esfuerzos contra la supuesta criminalidad, sus críticos lo tildan de “dictador”. “Mucha gente dice: ‘Tal vez nos vendría bien un dictador’, pero a mí no me gustan los dictadores”, ironizó. El mandatario insistió en que su prioridad es “proteger al pueblo” y advirtió que, si las autoridades locales continúan negándose, enviará tropas federales a otras urbes como Baltimore y Nueva York. ■



